Soy lo que llaman “un profano”, porque aún no me he iniciado en los Caballero de la
Luz, pero lo voy a hacer muy pronto, y mi esposa lo hará en la rama femenina, en las
Sacerdotisas del Hogar.

Quiero compartir esta experiencia, y el por qué he decidido ingresar en esta institución fraternal. Los he visto y compartido en varias fiestas y actividades que me han invitado. He hablado mucho con hermanos y hermanas. Hasta ahora no me había percatado de la existencia de este mundo fascinante.

Yo pregunto, y ellos como siempre, muy amablemente, me responden y explican, o mejor dicho, me instruyen. Es curioso, pero en ningún momento me siento “acosado”, como me sucede con algunos “religiosos”, quienes a la más simple pregunta que les hago, tratan por todos los medios de “captarme”.

Con los Caballero de la Luz es diferente. Ante todo, uno se “inicia” en esta Orden, principalmente por dos motivos:

Por iniciativa propia – como me ocurre a mí – , ya sea porque me llama la atención lo
bien que se llevan, y se tratan como “hermanos y hermanas”. Y en segundo lugar,
como le ocurrió a mi cuñado, que al ser masón, ya conocía la fraternidad de primera
mano. Por cierto, su conducta también me hizo comprender que existe un “código
moral” especial para los miembros de estas instituciones.

Quiero agregar un tercer motivo, aunque no deseo herir susceptibilidades, pero es mi
opinión muy personal. Deseo ingresar además en los Caballero de la Luz para aportar
“mi humilde granito de arena” en la lucha por la libertad. Confieso que
pertenezco y colaboro con varias “organizaciones”, y ahora que sé, que en la Orden Caballero de la Luz existe un amplio vitral de actividades en pro de la libertad, pues mas aun deseo formar parte activa.

Se reúnen en un local al que llaman “Logia” o “Templo”, y uno aprende también a
conducirse y hablar en público, a cultivarse intelectual y espiritualmente, pues existen
momentos en las sesiones en las que se puede leer lo que se considere de
importancia, que se haya visto en una revista, libro, etc.

Además, cualquier miembro puede dar una conferencia sobre el tópico que más le interese, y así de esa manera se superan todos. La Orden tiene una filosofía muy profunda, y según me dicen ha sido inspirada por el insigne patriota y filósofo, Don José de la Luz y Caballero.

El origen mismo de la institución manifiesta su amor intenso por Cuba, pues me han
explicado que se fundó en 1873, por el patriota González Curbelo, con el fin de reunir
a hombres y mujeres en la lucha por la independencia patria.

Un aspecto que me llama la atención, es que en el centro de la logia, existe un lugar
al que se le llama Ara, y sobre el cual está la Biblia abierta en todas las sesiones. Esto
lo pregunté desde el primer día, para saber si la institución es una secta religiosa.

Estoy satisfecho con la respuesta que me dan, La Biblia es para ellos el símbolo del amor
máximo por la humanidad, como un modelo a imitar para alcanzar la paz interna, con el
ejemplo directo de un hombre que se convirtió él mismo en amor, que siempre hablaba
de comprensión y benevolencia.

En los Caballero de la Luz se respeta la creencia o credo religioso que profese el aspirante. Sin embargo, me explican que el lugar de reunión se llama también “Templo”, porque se consideran que forman una familia alrededor de ese Libro de Libros, para rendir culto a la moral, al amor fraternal, y a la Patria.

Me explican que como todas las organizaciones de corte cívico-fraternal efectúan
elecciones periódicas entre los miembros, para elegir los que van a presidir las
sesiones, así como a un Secretario, Tesorero, etc. El fundamento de un Caballero de la
Luz, y de una Sacerdotisa del Hogar, es el respeto mutuo, y una profunda devoción por
la democracia.

Me cuentan que se respeta absolutamente la opinión de cada hermano, y si en algún momento surgen otras distintas, sencillamente se realiza un debate fraternal y democrático, en el que la mayoría es la que decide con su voto.

Sobre la temática cubana pregunto, lógicamente, con frecuencia. Y resulta que me
dicen que en el orden o estructura de los trabajos en las reuniones, existen “capítulos”,
en los que cada miembro puede canalizar sus inquietudes. Por ejemplo, hay uno en el
que se puede hablar sobre Cuba, lo que uno desee, siempre que no se toquen asuntos
partidistas.

En las actividades a las que concurro junto con mi esposa, siempre trato de aprender
un poco más sobre esta institución. Y cada vez que me retiro, me llevo una impresión
sumamente agradable, y sobre todo, me siento más decidido a presentar nuestras
planillas de iniciación.

Es, como dicen ellos, una gran familia. Y se tratan como hermanos, porque entre los miembros no se utilizan las palabras: doctores, ingeniero, ejercitando de esa manera, la igualdad máxima. La ayuda fraternal no se hace esperar, cuando un hermano o hermana tiene un problema.

Se visitan en las casas, los hospitales cuando están enfermos. Es más, me dice un hermano, que tienen como divisa, el que cuando se tiene un percance de cualquier índole, se debe acudir primero a la logia y plantear ante los hermanos el problema, porque la logia se considera una prolongación de la familia.

Lo que llama poderosamente la atención, es que con una historia patriótica tan bonita, y es que esta Orden es la más Antigua creada por cubanos, no se muestran con alarde ni presunción de pertenecer a ella. Tampoco dicen que son los mejores, ni perfectos, sino que tratan de estar en el camino más correcto hacia la perfección ciudadana y la superación personal.

Por eso, mi esposa y yo vamos a entregar ahora mismo las planillas para ser admitidos entre estas personas ejemplares. Estamos seguros de que no solo nos vamos a sentir bien, y aprender mucho, sino que nos convertiremos en mejores personas.

 

Juan Torres (Profano)

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    joe luis

    Conocer

    me gsutaria aprender sobre su.organizacion

    febrero 11, 2024

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