El emblema de la Logia Néstor Aranguren No. 41 representa la síntesis visual de los principios fundacionales de la Orden Caballero de la Luz. En su núcleo se encuentra el busto del joven héroe que da nombre a la Logia, cuyo rostro firme y mirada decidida simbolizan la entrega patriótica y la pureza del ideal de libertad cubano.
Detrás de su figura ondea la bandera púrpura con el Sol Dorado, emblema sagrado de la Orden, símbolo de iluminación espiritual, fuerza regeneradora y de la luz que disipa la ignorancia. Su presencia irradia protección y guía a todos los iniciados.
El escudo se cimienta sobre los tres colores que identifican a la nación cubana y a la Orden: el rojo, por la sangre derramada y el valor inquebrantable; el blanco, por la pureza de intención y la rectitud del pensamiento; y el azul, por la justicia, la verdad y la fidelidad.
En el centro del emblema se halla el triángulo equilátero, representación del equilibrio espiritual y la plenitud del conocimiento. Dentro de él resplandecen las letras D, H y L, que condensan los tres pilares del pensamiento caballeresco:
D de Deber: llamado permanente al compromiso moral, a la acción consciente y al servicio a la humanidad.
H de Honor: principio rector que guía la conducta, reflejo del respeto por uno mismo y por los demás.
L de Libertad: aspiración suprema del espíritu, conquista del alma que ha vencido sus cadenas interiores y exteriores.
Las plumas doradas cruzadas representan la palabra como herramienta de transformación, el pensamiento como guía de acción y la sabiduría como herencia viva.
Finalmente, el número 41, inscrito con firmeza, consagra el lugar de esta logia como constituyente de la Gran Logia de Cuba, afirmando su linaje y su compromiso con la historia viva de la Orden.

There are no reviews yet.

Be the first to review “IDENTIDAD FRATERNAL: LOGIA NESTOR ARANGUREN No. 41”

Your email address will not be published.

Calidad del artículo