Montevideo, 12 de mayo del 2026
Año 153 de la Fundación de la Orden Caballero de la Luz
A: SLP:. Juan Ramón Ravelo Hernández, Supremo Luminar de la Suprema Logia de Cuba OCL y a cuantos la presente viere.
Asunto: Respuesta al Mensaje No. 4, del corriente mayo / 2026.
La Logia Soles y Rayos de Oriente No. 7, hoy integrada orgánicamente a la Orden Caballero de la Luz del Uruguay, no nació de la improvisación, ni de la autoproclamación irresponsable que sugiere el Comunicado No. 4 emitido por la Suprema Logia de Cuba. Nació en el año 2020 en Montevideo, República Oriental del Uruguay, fundada por siete Caballeros de la Luz regulares y activos, formados en la tradición jurídica, doctrinal y moral de la propia Gran Logia de Cuba.
Su surgimiento obedeció precisamente a un vacío jurídico y territorial que las propias circunstancias históricas imponían. Cuba, por limitaciones legales de su ordenamiento nacional, no podía extender válidamente mecanismos tradicionales de subordinación administrativa hacia residentes permanentes en el exterior; y Uruguay, al ser territorio virgen para la Orden, carecía entonces de potencia regular constituida con competencia para otorgar Carta Patente. Pretender hoy desconocer esa realidad objetiva constituye no solo una omisión histórica, sino una negación interesada de hechos ampliamente conocidos por las autoridades de la época.
La existencia de nuestra Logia jamás fue clandestina, oculta ni usurpadora. Por el contrario, fue conocida, dialogada y reconocida verbalmente por miembros del Supremo y Gran Ejecutivo de entonces, desarrollándose posteriormente relaciones fraternas, institucionales y protocolares públicas y sostenidas en el tiempo. Más aún: la administración antepasada de la Suprema Logia resolvió formalmente suscribir un Tratado de Alianza Fraternal con nuestra institución, el cual fue además ampliamente debatido y votado y ratificado en las Convenciones correspondientes y determinación soberana que fue respetada por la administración precedente acto que por sí mismo implica reconocimiento de existencia jurídica, identidad institucional y legitimidad fraternal.
Resulta por ello jurídicamente contradictorio y doctrinalmente inconsistente afirmar ahora que nuestra existencia era “nula de origen”, cuando durante años existieron actos positivos, relaciones oficiales, intercambios institucionales y reconocimiento práctico emanado de las más altas autoridades de la Orden en Cuba.
La regularidad no puede interpretarse como un instrumento selectivo de conveniencia política o administrativa. La regularidad, cuando es auténtica, descansa también sobre la continuidad histórica, la buena fe, la legitimidad de origen, el reconocimiento efectivo y la coherencia de los actos institucionales. Ninguna organización seria puede reconocer, tratar, aliarse y fraternizar oficialmente con otro organismo afín durante años y luego pretender retroactivamente negar su existencia sin mediar proceso, diálogo, imputación concreta ni violación doctrinal demostrada.
Nos preocupa profundamente que un tema de tan alta sensibilidad fraternal haya sido tratado mediante un comunicado unilateral, sin mediación previa, sin intercambio institucional y sin siquiera el elemental principio de audiencia entre cuerpos que durante años mantuvieron relaciones fraternales reconocidas.
La Orden Caballero de la Luz del Uruguay continuará defendiendo con serenidad, firmeza y dignidad su legitimidad histórica, jurídica y moral; no desde la confrontación estéril, sino desde el respeto a la verdad de los hechos, a la memoria institucional y al honor de quienes hicieron posible la siembra de la Orden en suelo uruguayo.
La fraternidad auténtica jamás debe edificarse sobre el desconocimiento de la historia ni sobre la negación oportunista de los propios actos institucionales.

Hno.: Enio Frómeta Frómeta
Luminar

Hno.: Leansy.: Medina González
Secretario

Be the first to review “MENSAJE OFICIAL N0. 1/2026”