DESCRIPCIÓN SIMBÓLICA DEL EMBLEMA
Logia Rafael María de Mendive No. 100
Orden Caballero de la Luz
El emblema presenta un diseño ovalado enmarcado en oro, expresión de solemnidad y nobleza. En su interior, sobre un fondo morado —color asociado a la sabiduría, la transformación y la dignidad— se alza la figura central del patronímico Rafael María de Mendive, maestro insigne y símbolo de la vocación patriótica y docente. Su imagen, inspirada en una fotografía histórica, resalta con sobriedad y firmeza, mirando al horizonte con determinación serena, cual guía moral e intelectual de quienes integran esta logia.
El triángulo central, dispuesto con sus vértices hacia arriba, representa la elevación espiritual y moral. Está dividido en tres campos de color:
Blanco (izquierda): pureza y Disciplina, con la letra D por Discípulo, recordando la humildad necesaria para aprender y crecer.
Azul (superior): profundidad, reflexión y Humanidad, con la letra H por Humildad, virtud esencial en el camino de la Luz.
Rojo (derecha): pasión y acción comprometida, con la letra L por Luz, guía interior y propósito trascendente.
Dos plumas cruzadas doradas, símbolo clásico del pensamiento, la palabra escrita y la docencia, sostienen en su intersección un libro abierto, representación directa del conocimiento compartido, de la enseñanza constante y del legado de ideas que Mendive sembró en generaciones como la de su discípulo más ilustre: José Martí.
El rótulo superior proclama con orgullo el nombre de la logia, y el inferior la integra a la Orden Caballero de la Luz como la No. 100, número que sugiere culminación, madurez institucional y responsabilidad simbólica. Todo el conjunto armoniza en una estética que vincula la tradición heráldica con la misión educativa, patriótica y fraternal de la Orden.
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